Según un comunicado de prensa del 12 de septiembre, un nuevo estudio sugiere que la estabilidad de las criptomonedas está amenazada por las actualizaciones de software conocidas como “Hard Forks”.

El estudio fue realizado por el grupo de Benjamin Trump y publicado en la revista Environment Systems and Decisions. En él se analiza los desafíos de gobernanza de muchas criptomonedas y explica por qué tales desafíos amenazan la utilidad a largo plazo de esas criptomonedas. Para ello, estudiaron más de más de 800 soft forks y hard forks de Bitcoin.

Su análisis mostró un crecimiento sustancial en el número de blockchains separados derivados del software Bitcoin inicial. Muchas de estas forks del Bitcoin no sobrevivieron más allá de unos pocos meses, mientras que otras como Litecoin, Dogecoin y Vertcoin han durado años.

Este resultado motivó a Benjamin Trump a dar una señal de aviso: “Los Hard Forks son una amenaza para mantener una plataforma operativa estable y predecible, lo que es esencial si se van a adoptar criptomonedas para las transacciones financieras diarias”.

Recordemos que un “fork”, o bifurcación, es un tipo de actualización de software o protocolo. Llamamos soft fork a las actualizaciones que siguen siendo compatible con la versión anterior y hard fork cuando la actualización hace obsoletas las reglas anteriores y por lo tanto crea una incompatibilidad con la versión antigua.

Los expertos esperan que los hard forks se vuelvan más comunes en los próximos años.

Trump, además, señaló que si se quiere que Bitcoin se convierta en un medio de intercambio, más confiable y predecible, los mineros de criptomonedas, desarrolladores de wallets, exchanges y otras partes interesadas dentro de la red Bitcoin necesitan generar más estabilidad a través de buena gobernanza.

Una de las sugerencias de este investigador es el establecimiento de medidas para variables claves que permitan saber si los cambios en el software son necesarios.

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